October 19th, 2013

Vidas paralelas

"Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa."
Karl Marx, el 18 Brumario de Luis Bonaparte

Qué contento estaría Plutarco, él con su pareidolia, la vida con sus conexiones, sus espejos, sus inexplicables simetrías. Hay que aprender a vivir y con ello también hay que aprender un poco a ser el otro, a imaginar, a meter la nariz o el puntero donde menos me lo espero. Vos allá, yo acá y la felicidad es una hamaca donde hacemos las mismas cosas a destiempo y nos encontramos en el centro. Yo hago crecer el bosque, vos robás el relato de la cuna y por ambos paseamos como turistas primerizos. La aventura está en cualquier parte. Hago un barco de papel y me lleva a cualquiera de los mundos.

El furioso en el freezer. Te juro que lo intenté, querido mío. Hace nueve años no parábamos de intentarlo y a veces me los confundo, te confieso. Te enojabas con vos y me mostrabas los dientes porque yo reflejaba tu desacuerdo como un lago tranquilo, y ahora me mostrás a mí como un río de pirañas. ¿Vos o tu doble, vos y tu doble? Una anécdota de libro, eso creíste ser para mí. Lo leo ahora y me da pena, bronca, compasión, impotencia y ninguna de estas cosas me gusta para mí. Basta para todos. Quizás para vos fue la mejor manera de transitar la situación, pero no me viste, no podías verme porque te veías a vos todo el tiempo en un cruel narcisismo. Adentro del placard hay una cajita. Adentro de la cajita hay un anillo, todo el metal del amor y de los años fundido a temperaturas inimaginables;. Y ese vidrio roto que junté la última vez que me fui de tu casa a modo de metáfora zarpada de la noche, de mi corazón, de nuestra apuesta en escena. Cuando me embarga el desconsuelo y no comprendo nada del mundo abro la caja y me pongo el anillo, un poco como sentirte cerca, como sentir esa historia cerca y de repente todo tiene otro nombre y otra cantidad de polvo. Un amasijo de sentimientos cosidos a tu recuerdo y tanto tiempo, tanto sangrarte, sangrarme, tantos años me llevó escribir ese poema, tantos sueños que me partían al medio y mi otra mitad despertaba junto a otro. Para qué seguir hablando. Las vidas paralelas son el paraíso del símbolo. Hay historias que terminan con un vidrio roto o con irse de la casa del amante dormido o corriendo un colectivo o en una gran gran parodia de sí mismas.

Ahora nada más la simetría y los kilómetros y el nudo de palabras acciones maldormir maldoror no parar crash boom bang en la planicie bonaerense con sus infinitos colectivos. No conozco mucho la vida pero allá voy pero no me esperen. Es la hora del peligro y la avispa. No nos dejes caer en la tentación y líbranos de todo mal. Es la hora del diálogo al filo del abismo. Nietzsche comprendió solito que ser es percibir: uno se va transformando en las imágenes, en los espejos, en los enemigos. Dime con quién andas, a quién lees, qué combates.

- Entonces, señor Plutarco, ¿es la duplicación la operación esencial?
- Ni siquiera hace falta, querida. Basta nomás con la pareidolia, la madre del lenguaje y las categorías. La madre de mis libros.
- O, ya que estamos con las simetrías, quizás baste solamente con su opuesto.
- Ostranenie -dijo Plutarco, que estaba haciendo un curso de teoría literaria moderna.
- Ver donde no está, dejar de ver donde está. Si cambiamos la imagen cambiamos nosotros. Una rosa es una rosa es una rosa es una rosa es un arrosa es un arroz aesún a ros a es un a ros a es un...